El cierre de año se caracteriza por un mayor número de festividades, reuniones sociales y eventos comerciales–como el Buen Fin, el Black Friday, ventas nocturnas o promociones digitales—, que pueden representar un incremento del estrés financiero y endeudamiento para los mexicanos, pues los gastos se elevan y también las compras de artículos que quizás no son necesarios.
En este contexto, conviene planificar, organizar el presupuesto o ingresos y cambiar pequeños hábitos para evitar una situación de incertidumbre económica, así lo apuntó, Nadia Jiménez, coach financiera, en entrevista con 88.9 Noticias.
Con el Buen Fin en puerta, antes de un nuevo ‘tarjetazo’ a crédito, es mejor liquidar las deudas de productos adquiridos en otros periodos de ofertas o promociones, pues una nueva compra podría generar un endeudamiento irreversible, que comprometa los recursos para otros gastos primarios.
“Es una muy buena oportunidad para hacer un pequeño freno, ver qué hicimos el año pasado, porque francamente creo que en estas compras, que ahora ya es muy digital, tenemos más facilidad de compra con las tarjetas de crédito, las tarjetas de débito, entonces es ver qué es lo que vamos a terminar también de pagar, ¿no?, porque esta culpa, ya en enero, febrero que vienen los cortes de la tarjeta y que dices, ‘chin…, ya me atoré todo el año con esta deuda’”.
Al respecto, los meses de noviembre y diciembre se caracterizan también por mayores ingresos, por el pago de bonos, fondos, aguinaldos y otras prestaciones, por lo que es importante destinar al menos el 25% para ahorro, antes de destinarlo a gastos, especificó la especialista.
“Si vas a tener una entrada de dinero, yo te recomendaría por lo menos el 20% o 25%, apártalo para un ahorro, por supuesto que es lo que tenemos que priorizar. Esto que siempre yo recomiendo en mis asesorías, cuando hacemos esta planeación del ingreso mensual: ‘Págate primero, antes de gastar’”.
De esta forma, la especialista explicó que el 100% extra de ingresos no se debe destinar en su totalidad para gastos hormiga. Además, sobre los ingresos mensuales o sueldos, solo el 20% se tendría que desembolsar para estos gastos variables y otra partida para un fondo de emergencia.
“¿Cuánto es lo que puedo gastar en este tipo de compras? No gastarnos el 100% del extra definitivamente, pues a lo mejor toparlo a un 50%. Si lo vas a medir con tu ingreso mensual, o sea, si yo tengo un ingreso de 50 mil pesos, pues que el 15% o 20% sea destinado a este tipo de compras que le llamamos gastos variables, los gastos hormiga, porque también vienen las comidas de fin de año, las reuniones con los amigos, está perfecto, pero hay que ponerles un presupuesto”.
Nadia Jiménez, coach financiera, explicó que es recomendable que el presupuesto para gastos se coloque en una tarjeta de débito para la realización de compras, pues solo así se pone un freno, contrario al caso de las tarjetas de crédito, en las que se pierde la percepción del dinero disponible.
“Tenemos constantemente este sentimiento de: ‘No me alcanza, no puedo ahorrar’, porque no cambiamos pequeños hábitos o una acción tan pequeña como esta que les digo de no lo voy a pagar con la tarjeta de crédito, lo voy a pagar con la tarjeta de débito. Este pequeño cambio de verdad puede cambiar tu panorama de ahorro y sobre todo de tranquilidad financiera para este 2027”.
En cuanto al ahorro, la especialista en finanzas personales destacó que, además de ahorrar, es necesario invertir dichos recursos para generar rendimientos, lo que es posible en cuentas bancarias o la compra de Cetes.
Solo es importante contemplar cuáles son las metas que se tienen con los recursos para elegir el mejor instrumento de inversión.
“Hoy tenemos muchas opciones que desde 100 pesos podemos comenzar a ahorrar. Pero, por qué es importante accionarlo y no nada más ahorrar, sino también invertir, porque es una manera en la que vas a hacer más dinero. Hoy tenemos que ver la inversión como una posibilidad de hacer más dinero sin depender de nosotros”.
La primera Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reportó que 7 de cada 10 mexicanos viven con estrés financiero alto o moderado (72% de la población), con el 42% de mujeres y 30% de los hombres.
De acuerdo con la estadística, este fenómeno deriva en consecuencias para la salud física, como dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, cambios en la presión arterial, problemas de sueño o alimentación.



