El “Súper El Niño”, un fenómeno climático que se registrará durante la segunda parte de este 2026 y la primera de 2027, provocará en México una disminución de lluvias, temperaturas extremas por ondas de calor y huracanes de una mayor categoría, lo que se traduce en un reto para los gobiernos.
Así lo expresó Jorge Zavala, Investigador titular del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, durante el seminario “El Niño 2026: La liga con la emergencia climática global, qué esperar y cómo prepararnos”, quien explicó que se produce por un calentamiento inusual las aguas superficiales del océano Pacífico, lo modificación de la presión de la atmósfera y los vientos.
“Vamos a tener más ondas de calor, más largas y más intensas. O sea, no podemos decir: ‘Es que todos los años tenemos ondas de calor’, sí, pero pueden ser más intensas en el sentido de que la anomalía de la temperatura es mayor, más largas en el número de días”.
Al respecto, el especialista urgió a tener un sistema de salud y de protección civil preparados ante una emergencia climática de este tipo, sobre todo entre los meses de abril y junio de 2027, cuando habrá temperaturas por encima del promedio.
Además, para este año 2026, entre septiembre y octubre, se pronostican huracanes de una mayor categoría debido a un incremento del contenido de calor en el Pacífico Mexicano.
“Hacia el norte nos llega esa anomalía de calor, de temperatura, una capa de agua caliente más profunda, se eleva el nivel del mar, parte de esa energía irradia costa afuera y, entonces, tenemos un Pacífico Tropical Mexicano con mayor contenido de calor y se ha encontrado que la frecuencia de huracanes de categoría mayor aumenta”.
‘El Super El Niño’ causará más incendios forestales y sequía en regiones del país, principalmente por una caída de las lluvias en la parte final de la temporada de este año y durante la primavera y verano de 2027, explicó Jorge Zavala, Investigador titular del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM.
“Otro evento, otra característica es precipitaciones muy bajas en la primera parte de la temporada del año. Hablamos principalmente de mayo y junio, pero también las precipitaciones que ocurren en los primeros meses pueden disminuir”.
El calentamiento global por el cambio climático ha incidido directamente para agudizar fenómenos, como el de “El Niño”, mientras se eleva la preocupación de la comunidad científica sobre la reacción a estos acontecimientos de la población y las autoridades.
Aunque señaló la importancia de la preparación, Zavala explicó que nunca se estará suficientemente preparado ante fenómenos climáticos de esta gravedad.
“Están ocurriendo una serie de eventos intersecretariales en distintas instituciones, en la Academia, para reflexionar sobre esta situación y todo esto, sin duda, para llegar mejor preparados. Pero, también, creo que hagamos lo que hagamos no vamos a estar suficientemente preparados porque es muchísimo lo que tenemos que hacer”.








