El presidente de Bulgaria, Rumen Radev anunció su renuncia este lunes 19 de enero, tras nueve años en el cargo, en medio de una crisis política que mantiene a ese país sin gobierno desde diciembre de 2025.
La dimisión ocurre luego de una ola de protestas ciudadanas provocadas por la introducción del euro y el creciente descontento social que ha provocado manifestaciones que se han extendido por Sofía y otras ciudades, en un contexto social de hartazgo por la corrupción y la inestabilidad política persistente.
En un mensaje en televisión pública, Radev ofreció disculpas por lo que no logró concretar y afirmó que su decisión busca abrir paso a una solución institucional.
De acuerdo con la Constitución, el presidente tenía facultades limitadas, sin embargo, en días recientes se esperaba que impulsara la formación de un nuevo gobierno o, en su defecto, designara un Ejecutivo provisional mientras convocaba a nuevas elecciones.
La tensión social también llevó al gobierno de Zheliazkov a retirar su proyecto de presupuesto 2026, elaborado en euros, lo que profundizó la crisis que desembocó en la renuncia presidencial.








