Este viernes, el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk acusó a Israel de haber desplazado por la fuerza a más de 33 mil palestinos de tres campos de refugiados en Cisjordania durante 2025.
Según un nuevo informe, las fuerzas israelíes desalojaron entre enero y febrero a los habitantes de Yenín, Tulkarem y Nur Shams, y posteriormente impidieron su regreso, acciones que el organismo considera podrían constituir un crimen de lesa humanidad.
Además, la ONU también advirtió que el uso de ataques aéreos, excavadoras y explosivos para volver inhabitables los campamentos genera preocupaciones por un posible proceso de limpieza étnica y castigo colectivo.
Por su parte, Israel rechazó las acusaciones y cuestionó al Alto Comisionado, al señalar que abandonó la imparcialidad y neutralidad en sus declaraciones.
Cabe señalar que la operación militar, denominada “Muro de Hierro”, comenzó en enero de 2025, y el organismo global sostiene que la forma en que se ejecutó pudo haber tenido como objetivo expulsar a palestinos y facilitar la expansión de asentamientos israelíes.








