Este miércoles el gobierno de Estados Unidos, anunció la imposición de aranceles al acero y aluminio enviados desde México, y que hayan sido fabricados en otros países.
Así lo confirmó Lael Brainard, directora del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, quien indicó que la decisión se tomó como parte de un acuerdo con México, mediante la sección 232 de la Ley de Expansión de Comercio, la cual se aplica a las importaciones que pudieran representar una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La medida estadounidense es un intento de evitar que China, principal productor de más de la mitad del acero del mundo burle las reglas del comercio, y evada los impuestos de importación al enviar mercancías a través de México, país conocido por ser uno de los socios comerciales más cercanos de Estados Unidos.
Como parte del acuerdo, se determinó imponer un arancel del 25 por ciento al acero no fundido o vertido en México, y del 10 por ciento al aluminio.
Cabe señalar que estos impuestos al aluminio también impactarán a la producción de Bielorrusia, Irán y Rusia.








