Este jueves 22 de enero, Estados Unidos formalizó su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse el plazo legal de un año tras la notificación oficial de retiro presentada por el gobierno estadounidense.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) confirmó que la decisión deriva de una orden ejecutiva firmada en enero de 2025 por el presidente Donald Trump, al inicio de su segundo mandato.
Con su retiro, Estados Unidos cancela su financiamiento a este organismo global, así como la salida de su personal y deja de participar en los órganos de decisión, lo que reabre el debate sobre el impacto de esta decisión en la cooperación sanitaria internacional.
No obstante, de acuerdo con la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), el gobierno estadounidense aún mantiene adeudos de entre 260 y 278 millones de dólares en cuotas atrasadas con el organismo; sin embargo, especialistas consideran poco probable su pago debido a la falta de mecanismos para exigirlo.
Cabe recordar que el presidente Trump justificó la medida al acusar a la OMS de tener de un manejo deficiente de la pandemia de Covid-19 y de otras crisis de salud global, argumentos que marcaron su postura desde el inicio de su administración.








