Este lunes 06 de enero el papa Francisco nombró a la primera mujer en la historia en tener un cargo de primer nivel dentro del Vaticano.
Se trata de la monja Simona Brambilla, quien fue designada por el pontífice como prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica.
No obstante ante las implicaciones teológicas que conlleva este novedoso nombramiento, el papa Francisco también nombró simultáneamente como colíder o “proprefecto” al cardenal de origen español, Ángel Fernández Artime.
Esto debido a que entre algunas de las funciones sacramentales del “prefecto” se encuentran celebrar misas, las cuales actualmente sólo pueden realizarlas hombres.
Cabe señalar que aunque anteriormente ya se han nombrado a mujeres para ocupar puestos de segundo nivel en algunas oficinas del Vaticano, es la primera vez que se designa a una mujer como prefecta de un dicasterio o congregación de la Curia de la Santa Sede, el órgano central del gobierno de la Iglesia.








