Los gobiernos de Brasil, España y México emitieron un comunicado conjunto, en el que manifestaron su preocupación por la situación humanitaria en Cuba y anunciaron que reforzarán su apoyo para atender a la población afectada.
Las naciones señalaron la urgencia de implementar medidas que contribuyan a aliviar la crisis, y al mismo tiempo llamaron a evitar acciones que agraven las condiciones de vida o contravengan el derecho internacional.
Asimismo, reiteraron la importancia de respetar principios como la soberanía, la integridad territorial y la solución pacífica de controversias, de acuerdo con lo convenido por la Organización de las Naciones Unidas.
En el pronunciamiento, también subrayaron su compromiso con los derechos humanos y la democracia, e hicieron un llamado a establecer un diálogo que permita encontrar una salida duradera, en la que el pueblo cubano pueda decidir libremente su futuro.



