Miles de mexicanos y turistas también abarrotaron este miércoles las laterales de la Avenida Juárez y Paseo de la Reforma para disfrutar el desfile militar.
Los más madrugadores llegaron desde las 07:00 de la mañana para alcanzar un espacio de guarnición en donde sentarse para ser la primera fila.
Vendedores ambulantes también madrugaron para ofrecer café, atole, tamales, churros y fruta; además de sillitas de madera, en 100 pesos, para los que llegaron tarde y no quisieron esperar parados.
Muchas familias llegaron con su playera de la selección nacional bien puesta, como si hubiera un partido del mundial. Otros llegaron con sus pequeños caracterizado de militares o adelantas.
Minutos después del mediodía cruzaron los primeros escuadrones, al cruce con Insurgentes, entre gritos y aplausos, especialmente los pequeños que desean ser parte de las fuerzas armadas. Es el caso de Gael, quien viajó junto a su madre Gregoria desde Chilpancingo, Guerrero:
“Sobre todo a mi niño, que le gusta los soldados y militares y le compramos un traje. Se emociona y les tiene mucho respeto y los saluda”.
“(¿Qué es lo que más te gusta?) Los tanques”, respondió el menor.
También estuvieron presentes los orgullosos parientes de los uniformados, como Dulce y su hijo Mateo, quien quiere seguir los pasos de su padre y formar parte de la Sedena:
“Mi niño es como su visión a futuro (ser militar) y una como mamá lo apoya en esta parte; entonces, qué mejor que traerlo al desfile”.
(Me gustaría ser soldado) Porque voy a cuidar a todo México y voy a cuidar a esta ciudad. Sí (me gusta levantarme temprano y hacer ejercicio) es lo que voy a hacer. Estoy haciendo ejercicio”, agregó el niño.
Si bien la gente no dejó de grabar con su celular, los momentos más emocionantes fue por el paso de vehículos blindados y los binomios caninos.
A las 14:00 horas pasó el último contingente en dicho cruce. Al levantar el cerco, los asistentes se dispersaron hacia las estaciones de transporte público y a los restaurantes y tiendas de las inmediaciones.








