Manchas, quemaduras, ardor, dolor enrojecimiento y a largo plazo cáncer de piel, se puede desarrollar con la exposición prolongada al los rayos del sol, pero también representa un factor de riesgo la luz de monitores, computadoras, celulares y lámparas, que emiten luz azul, al igual que los rayos UVA y UVV, cuyo daño se acumula en la piel.
De acuerdo con especialistas de la Fundación Mexicana para la Dermatología, aunque esté nublado o lloviendo, se recomienda el uso de bloqueadores o protector solar y crema hidratante y re aplicar cada 4 horas, así como mantener la piel hidratada y lubricada para evitar daños a largo plazo



