El luto ha ensombrecido a la escena del rock en los últimos días. La pérdida más reciente es la de Sam Rivers, bajista y miembro fundador de Limp Bizkit. La misma agrupación confirmó el deceso a través de sus redes sociales.
Sam tenía 48 años de edad y fue una figura central en el éxito internacional del grupo estadounidense, que vendió más de 40 millones de discos desde la década de los 90 con álbumes, como “Significant Other”.
Rivers murió tras una larga lucha contra el cáncer, aunque su entorno mantuvo en reserva los detalles sobre la enfermedad y las circunstancias del fallecimiento. El mensaje de Limp Bizkit dice así: “Hoy perdimos a nuestro hermano. Nuestro compañero de banda. Nuestro latido. Sam Rivers no era solo nuestro bajista, era pura magia”.








