El etiquetado frontal de alimentos, a casi cinco años de su implementación, es mayoritariamente ignorado por las personas al realizar sus compras en establecimientos comerciales o supermercados, así lo contaron a los micrófonos de 88.9 Noticias durante un recorrido.
Pese a que existe la advertencia en las envolturas de los productos, sobre todo procesados, acerca de los altos niveles de azúcares, sodio, grasas y calorías, poco importa para algunos, como la señora Sonia, quien aseguró que domina la utilidad o preferencia de algún alimento.
“No influye que tengan los sellos, sigues comprando los productos porque te agrada o por lo fácil que es para la vida diaria”.
Agregó que, en general, esta política de salud no ha influido en un cambio de hábitos, lo cual se contrapone al reciente diagnóstico del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que determinó que hasta el 67% de la población había cambiado sus tendencias de compra.
También, el señor Miguel Ángel indicó que el etiquetado frontal de alimentos no ha cambiado los comportamientos de consumo de la ciudadanía. Además, dijo que poco se puede hacer, pues la oferta de ultraprocesados con los hexágonos es abrumadora.
“Relativamente no porque todos traen lo mismo, ¿no?, la calorías, el sodio, la mayoría traen la marca (sellos). En nada, pues si se requiere algo, pues lo tienes que comprar y lo tiene”.
Para otras personas como el señor Eduardo, esta política, que se concretó en 2020 a partir de la modificación de la Norma Oficial Mexicana (NOM-051), pasa inadvertida, debido a que evita los procesados y prefiere los alimentos naturales.
“No le hago mucho caso a eso porque tratamos de no comer dulce o grasas o todo eso. Puede ser que sí, pero a mi no me llama la atención. Trato de comer lo más natural posible”.
La opinión de la señora Verónica dista de las de la mayoría, pues destacó el beneficio de las advertencias y que se proporcione información a la gente para tomar decisiones sobre su alimentación.
“Sí ha sido muy beneficioso tenerlos porque, como están a la vista, ya uno se fija más pronto más rápido. Yo creo que sí es más sano y es más factible”.
BUSCAN FRENAR ENFERMEDADES NO TRANSMISIBLES CON ETIQUETADO FRONTAL
Entre la resistencia de empresas de la industria alimenticia, el impulso de especialistas y organizaciones civiles, en octubre de 2020 se puso en marcha el etiquetado frontal de alimentos, un requisito obligatorio para todos los productos a través de la modificación de la Norma Oficial Mexicana (NOM-051).
De acuerdo con la Secretaría de Salud, esta acción tienen el propósito de empoderar a los consumidores al tomar decisiones, además de combatir enfermedades no transmisibles como la obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión.
Los productos con uno o más sellos o la leyenda de edulcorantes no pueden incluir en las etiquetas personajes infantiles o animaciones que incentiven el consumo en niños de grasas, azúcares o calorías.
Tampoco deben hacer referencia a elementos ajenos o información confusa que no tiene relación con el producto.



