Cinco estados concentran los hallazgos
México acumula 5 mil 152 fosas clandestinas y 5 mil 718 cuerpos exhumados entre 2006 y 2024, de acuerdo con registros de fiscalías estatales y de la Fiscalía General de la República (FGR), mientras que medios de comunicación documentaron en el mismo periodo 3 mil 516 fosas y 8 mil 341 cuerpos, señala el informe Trazar la ausencia, caminar la esperanza. Análisis de hallazgos de fosas clandestinas en México (2006-2024), elaborado por el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana.
El análisis, realizado a partir de solicitudes de información a las fiscalías y de un rastreo de medios de comunicación, establece que todas las entidades del país han reportado hallazgos de fosas clandestinas. Los cinco estados con mayor número de fosas documentadas son Guerrero, con 416; Veracruz, 400; Sonora, 381; Guanajuato, 294, y Jalisco, 263. Jalisco concentra el mayor número de cuerpos, seguido de Guerrero, Sonora, Guanajuato y Michoacán.
Por sexenio, el informe registra 524 fosas entre 2006 y 2012, durante el gobierno de Felipe Calderón; mil 336 entre 2013 y 2018, en la administración de Enrique Peña Nieto, y 3 mil 292 entre 2018 y 2024, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Los municipios con más hallazgos fueron Acapulco, Guerrero, con 189 fosas; Tecomán, Colima, con 184; Hermosillo, Sonora, con 110; Veracruz, Veracruz, con 101, y Juárez, Chihuahua, con 96. Estos cinco municipios concentran 19 por ciento de las fosas documentadas en el país.
La investigación también advierte diferencias entre los registros oficiales y los publicados por medios de comunicación. Las fiscalías reportan 46 por ciento más fosas que la prensa, pero los medios documentan más cuerpos. Además, el informe señala que alrededor de 83 mil restos humanos permanecen sin identificar en Servicios Médicos Forenses y Servicios Periciales. Las investigadoras Andrea Horcasitas Martínez y Mariana Marchand Moreno consideraron que el fenómeno de las fosas clandestinas “no responde a hechos aislados, sino a la omisión y negligencia sistemáticas”.
Durante la presentación, familiares de personas desaparecidas señalaron que las labores de búsqueda, investigación y documentación continúan recayendo en buena medida en las familias. Eduardo Gabriel Ramírez Chaufón, quien busca a su hermano Ángel Gerardo, expresó: “Este camino de buscar a Ángel me ha enseñado que encontrar no es fácil, es una lucha de todos los días con tus propios pensamientos”. El Programa de Derechos Humanos de la IBERO planteó la necesidad de contar con registros especializados y actualizados que permitan dar seguimiento a los restos desde su exhumación hasta su identificación.








