Marilyn Manson reunió a más de 200 mil personas en la Feria Nacional Potosina, muy a pesar de los intentos de la iglesia católica para impedir el concierto del domingo por la noche. De hecho, a manera de queja para la Arquidiócesis de San Luis Potosí, un grupo de personas dejó una cabeza de vaca afuera de la catedral del estado, mientras se oficiaba una misa en el interior.
A la misma hora, el público ya formaba una larga fila en las inmediaciones del recinto de la feria. La mayoría iba vestida de negro y algunos optaron por llevar plataformas.
El gobernador potosino, Ricardo Gallardo, presumió en Instagram no sólo el éxito del concierto, sino la reunión que tuvo con Manson antes del show. Allí le dio un regalo y agradeció su presencia en la FENAPO.








