Hay a quienes tener cabello o estar calvos les da completamente lo mismo. Sin embargo también están aquellas personas a las que la falta de cabello les puede causar angustia, incomodidad o preocupación.
Lo cierto es que el cabello, o en su defecto la cabeza calva, es una parte fundamental de nuestra imagen. Quien lo dice es una experta, es decir, Gisela Méndez, consultora en imagen personal, corporativa y política: “Una persona que se peina, un hombre que tiene cabello bien estilizado, bien moldeado, habla de cuidado de esa persona. Así como él se cuida, cuida su entorno. Por eso el cabello habla de la persona. Sin embargo, una persona que no tiene cabello también habla de su arreglo. Podías decir, ‘ah, no tiene cabello, entonces no habla nada de su persona’. Pero no sólo el cabello sobre la cabeza habla del cuidado de esa persona”.
Tomando esto en cuenta, hay quienes recurren a todo tipo de tratamientos, técnicas y procedimientos para tener cabello o aparentar que es abundante.
Las opciones son diversas, desde los talcos que se utilizan para dar volumen al cabello hasta los injertos, que son cirugías de trasplante de cabello. Una opción más se trata de las prótesis capilares, que cada vez son más utilizadas entre la población masculina, principalmente.
Una prótesis capilar es una pieza formada por una base especial en forma de malla a la que están unidas fibras de cabello. Es muy fina por lo que se une a la piel del cráneo y el objetivo es que no se distinga del cuero cabelludo para que se vea natural. Sobre esto también comenta Julio Tinajero, quien trabaja con estas prótesis capilares en el salón Soy Brutal: “Hay dos tipos de prótesis. Una es de maya, que se llama australian, es maya anti transpirable y esa te ayuda si eres una persona que hace mucho ejercicio o sudas mucho. No se te despega, es de mayor durabilidad. La otra también es buena, pero es para las personas que no hacen tantas actividades físicas, que casi no les da el sol”.

Cabe mencionar que los precios de estas piezas van entre mil 500 y 7 mil pesos. Su duración se puede prolongar de los dos hasta los 10 meses, siempre y cuando tenga sesiones de mantenimiento para despegarla cada determinado tiempo del cuero cabelludo por unos minutos. De esta forma se vuelve a rapar el área en la que va pegada, se deja oxigenar, y la prótesis es cepillada y teñida, si es que lo requiere.
De acuerdo con algunas personas que han elegido esta opción para lucir una melena en su cabeza, las prótesis son más baratas y accesibles que un injerto de cabello. Sobre esto comenta Iván Ruiz, quien lleva cerca de un año utilizando prótesis capilar: “Siempre consideré el tema del injerto, pero son costos altísimos. Me hablaban de entre 100 y 120 mil pesos. El tema del injerto era sacar cabellos desde la raíz de la parte posterior de la cabeza y reinjertarlo en la parte superior. Es un precio bastante elevado, siempre me decía que no iba a doler. Luego está el tema de la recuperación porque para estar al 100 es como un año”.
También es cierto que la duración de la prótesis está relacionada con los cuidados diarios, pues también hay que lavarla, cepillarla, hidratarla como si fuera nuestro cabello natural. De hecho, las prótesis son fabricadas con cabello natural y la mayoría proceden de China y Korea, aunque también hay europeas.
Sobre estos cuidados nos comenta el experto en prótesis, Julio Tinajero: “Los cuidados. Cuando te bañas, puedes utilizar algún tipo de gorra para darle un mejor cuidado y darle un peinado. Utilizar un bifásico, que es un producto que hidrata el cabello, que también fija un poco más el cabello. Que vengas a tus mantenimientos de 15 a 20 días y eso depende de tus actividades diarias, si es que sudas mucho”.
Ahora bien. Al principio platicamos que hay personas a las que les da lo mismo tener cabello o estar calvo o pelón; pero que también están aquellos que se ven afectados en su ánimo por la carencia de pelo. Esto es porque nuestra apariencia y la forma en que nos vemos al espejo pueden determinar la forma en que nos relacionamos con los demás.
De la misma forma, el hecho de recurrir a algún método para tener cabello puede detonar un sentimiento de culpa por querer ocultar la alopecia o calvicie, como si el hecho de no tener cabello fuera un error. Ante esto, Iván nos cuenta que recurrir a una prótesis se debe ver como algo natural y sin estigmas: “No está mal que alguien se ponga uñas postizas o que alguien se pinte el cabello. ¿Por qué va a estar mal visto que yo me ponga cabello? ¿Por qué si alguien tuvo un accidente y se le rompió un diente y se puso uno, por qué yo no me puedo poner pelo? Obviamente que hay gente que me dice que ya mejor me hubiera rapado, pero yo no quiero estar pelón, yo no quiero estar rapado”.
Por último, escuchemos de nueva cuenta el consejo que nos da Gisela Méndez, quien es autora de libros como “La Mejor Versión de Ti: Manual de imagen integral”, sobre el uso de las prótesis capilares. “Usar las prótesis capilares, si se van a ver naturales, eso es muy importante. Una prótesis capilar no se tiene que notar. Que se vea a la colorimetría de la persona, que coordine el color para que eso tenga una naturaleza. Te tiene que ayudar a tus actividades, no sólo es que te veas guapo, sino que sea de verdad una extensión de ti”.
Y como también dice Gisela, al final lo que cuenta es la pulcritud y seguridad que muestres con tu imagen personal.








