Un juez federal impuso una condena de dos años y ocho meses de prisión, así como una multa de 73 mil 168 pesos, a una persona responsable de intentar extraer del país 2 mil 200 kilogramos de aletas de tiburón con fines comerciales.
Esto gracias a la denuncia y pruebas que presentó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el pasado 8 de mayo ante el Ministerio Público Federal.
La mercancía, perteneciente a especies protegidas de los géneros Alopias y Carcharhinus, pretendía ser enviada a Filipinas desde el puerto interior de Manzanillo, Colima, sin los permisos correspondientes. El delito fue calificado como contra la biodiversidad en grado de tentativa.
Por ello, el juez también ordenó el pago de 4 millones 79 mil 387 pesos por reparación del daño ambiental.








