Un total de mil 100 jueces federales y magistrados de Circuito, solicitaron este lunes a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su intervención urgente para frenar la llamada reforma judicial, impulsada por el presidente de México.
A través de un pronunciamiento en conjunto, calificaron el dictamen en vías de aprobarse en el Congreso de la Unión, como un golpe de Estado enmascarado bajo un discurso democratizador, que busca concentrar todo el poder y dejar desamparadas a las personas frente al abuso de las autoridades:
“No quieren jueces que limiten las arbitrariedades, quieren personas que avalen todas las acciones de los gobernantes en turno”, señaló el magistrado Juan José Olvera, integrante del Instituto Federal de Defensoría Pública (IFDP).
Entre las acciones solicitadas está que, observadores del organismo internacional, con sede en Washington, viajen a México para conocer la situación y recibir los testimonios de diversos actores, especialmente los de personal de base que perderían su empleo.
“Esta petición que hacemos a la Comisión se sustenta en los estándares internacionales, entre ellos que el cese masivo de personas juzgado es un acto ilícito internacional por ser un claro atentado contra múltiples derechos humanos y muy especialmente contra el acceso a la justicia, la protección judicial y las garantías judiciales”, subrayó.
En el escrito, refieren que los diálogos celebrados para hablar sobre la reforma, fueron simulados e inútiles, mismo que dieron lugar a un Dictamen, agendado para discutirse hoy en la Cámara de Diputados.
Cabe mencionar que este jueves se convocó a diversas manifestaciones del Poder Judicial en todo el país con la intención de poder ser escuchados por los legisladores de Morena y conseguir una nueva reforma judicial.








