El Obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús Hernández, informó que la Iglesia católica ha elaborado un protocolo de seguridad para proteger a sus sacerdotes frente a la creciente violencia en Guerrero, luego del asesinato del párroco Bertoldo Pantaleón, ocurrido esta semana.
Durante el funeral del sacerdote en la comunidad de Mezcala, municipio de Eduardo Neri, el Obispo explicó que se reunirá con los párrocos de la diócesis para reforzar la aplicación de este manual y revisar nuevas medidas que garanticen su integridad.
El protocolo establece que los sacerdotes deberán informar sus desplazamientos, especificando destino, motivo, acompañantes y hora de regreso. Además señaló que la recomendación es que no viajen solos ni de noche, a fin de reducir riesgos ante la presencia del crimen organizado.
Hernández señaló que en varias comunidades de la entidad los habitantes no pueden entrar o salir sin autorización de grupos criminales, lo que ha generado temor entre la población y el clero.
Además el Obispo Hernández pidió al gobierno estatal y federal que se consideren medidas de protección especiales para los sacerdotes que realizan su labor pastoral en zonas catalogadas como “focos rojos”, donde la violencia ha alcanzado niveles alarmantes.








