En la sociedad hay más pobres de los que podemos apreciar a simple vista, y a todos hay que tenderles la mano.
Así se lee en la editorial del Semanario Desde La Fe, que publica la Arquidiócesis de México. Lo que indica es que la pobreza es una herida integral y que en las ciudades hay pobres invisibles.
En una parte del texto se hace una invitación a “reconocer a los ‘nuevos rostros de los pobres’, aquellos cuya indigencia no siempre es material: los enfermos crónicos y sus familias; los migrantes; los ancianos solos; quienes sufren violencias; los descartados de la cultura digital; las comunidades sin acceso a servicios básicos ni a un ambiente sano”.



