El funeral de Mijaíl Gorbachov, último presidente de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), se realizará el próximo sábado en Moscú.
Las exequias serán públicas y tendrán lugar en el famoso Salón de las Columnas, que se ubica en la Casa de los Sindicatos, el mismo lugar donde fue expuesto el cuerpo de Josef Stalin tras su muerte en 1953.
Posteriormente, Gorbachov será sepultado en el exclusivo cementerio de Novodevichy, donde se encuentran los restos de su esposa Raisa, fallecida en 1999, además de políticos, integrantes de la realeza e intelectuales de alto rango, entre ellos Boris Yeltsin, primer presidente de Rusia y rival político de Gorbachov.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, informó que aún no saben si Gorbachov recibirá un funeral de estado y tampoco confirmó la asistencia del presidente Vladimir Putin.
Mijaíl Gorbachov falleció el martes pasado a los 91 años de edad en el Hospital Clínico Central de Moscú, tras una larga y prolongada enfermedad.
Amado por unos, odiado por otros, Gorbachov fue el padre de la perestroika, una serie de reformas que provocó el colapso del sistema socialista y la desintegración de la Unión Soviética.
En 1990 ganó el Premio Nobel de la Paz por su ayuda para poner fin a la histórica confrontación política, económica y cultural entre Rusia y Estados Unidos, más conocida como Guerra Fría.








