Aunque las reformas a la Ley General de Salud, aprobadas en ambas Cámaras del Congreso, las acaparó la prohibición de los vapeadores, también contemplan otras disposiciones relativas al sistema nacional de salud, una de ellas es que no sea obligatorio el gasto para la atención de enfermedades como el VIH, cáncer y enfermedades catastróficas o de alto costo en pacientes sin seguridad social mediante el Fondo de Salud para el Bienestar (Fonsabi).
El Fonsabi recibe 11% del presupuesto del IMSS Bienestar, del cual 8% (36 mil millones de pesos) se destinaba obligatoriamente a enfermedades de alto costo financiero de personas sin seguridad social. Sin embargo, esto se modificó y ahora los recursos se usarán a discrecionalidad del gobierno a través de la decisión de un Comité Técnico.
El médico y diputado del PAN, Éctor Jaime Ramírez, criticó que esta medida pone en riesgo la atención de pacientes que dependen de estos recursos para costear sus tratamientos como hemodiálisis, antirretrovirales y quimioterapias.
“Ellos lo que quieren es quitar, les estorba el que la gran mayoría, el 8% de ese total debe ser exactamente para atender los casos catastróficos y solamente el 3% para las otras cosas. Entonces, quieren hacerlo mediante un comité técnico, la pregunta es, ¿para qué se ocupa eso?”.
Añadió que los recursos del Fonsabi (antes Fondo contra Gastos Catastróficos del Seguro Popular) se han reducido considerablemente hasta caer a 36 mil millones de pesos en 2025. Mientras en 2012 se destinaron 8 mil 972 millones de pesos para enfermedades catastróficas, en 2022 solo se gastaron 52 millones de pesos.
“De por sí ya lo habían bajado. Tú sabes que en la ley de ingresos quitan los remanentes, que significa todos aquellos pacientes que no se atendieron por ellos, ese dinero no se utilizó y lo mandan a Hacienda y ahora de lo que queda, lo que quieren hacer es hacer un solo fondo y que con criterio claramente burocrático y en lo oscurito decidan cómo se va a manejar. Eso nos parece un despropósito”.
Además, expresó que el 50% del fondo debería utilizarse para la atención de enfermedades catastróficas, es decir, alrededor de 17 mil millones de pesos. El restante para compra de medicamentos o infraestructura hospitalaria.
“Bueno, que el 50% se quede para fondos catastróficos, o sea, por lo menos ahorita estamos hablando de 17 mil millones de pesos, ¿ves? Entonces, todos los pacientes que tengan una enfermedad catastrófica y que no tengan seguridad social debieran ser atendidos por este proceso.
El legislador agregó que en 2024 se devolvió más dinero del Fonsabi a la Secretaría de Hacienda (SHCP), vía remanentes, de lo que se utilizó para la atención de la salud de personas sin derechohabiencia.
“Tenemos la Cuenta Pública 2024, se mandó más dinero a la TESOFE (Tesorería de la Federación) que el que se utilizó para atender gastos catastróficos”.
De acuerdo con la reforma en materia de salud, esta modificación permitirá una mejora en la eficiencia, adaptabilidad y equidad de los recursos”, para que los recursos se focalicen en las necesidades del sector salud.
No obstante, pese a que seguirá el financiamiento de enfermedades como cáncer o VIH, no está asegurada una partida presupuestal suficiente para la atención de los pacientes.


