Luego de que el pasado primero de enero, quedó prohibida la venta de animales vivos, como perros, gatos, peces y aves, entre otros, en el Mercado de Sonora, organizaciones de comerciantes y médicos veterinarios, denunciaron que la medida está provocando no sólo el maltrato de las especies sino también la venta clandestina.
Así lo denunció Gerardo López presidente de la organización Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño), quien advirtió que la comercialización se estaría dando en las inmediaciones de los mercados, operada por ambulantes tolerados por las propias autoridades.
“Advertimos que las recientes acciones “animalistas” del Gobierno de la Ciudad de México pueden provocar un incremento en la venta ilegal y el maltrato de las especies, como consecuencia directa de políticas prohibicionistas, así como la improvisación administrativa y de operativos mal preparados”.
Acompañado de abogados y médicos veterinarios, López Becerra, condenó los mecanismos utilizados por las autoridades capitalinas ya que criminalizan a los comerciantes formales.
“Las organizaciones coincidimos en que el bienestar de las mascotas y animales de compañía es un objetivo legítimo y compartido, tal como lo ha expresado la Jefa de Gobierno, Clara Brugada. Sin embargo, rechazamos los mecanismos utilizados por funcionarios capitalinos, los cuales —lejos de proteger a los animales— han criminalizado a los comerciantes formales que operan bajo esquemas legales y regulados”.
Gerardo López destacó que
el cierre del Mercado de Sonora afecta gravemente a comunidades indígenas y rurales de la Ciudad de México y de entidades como Tlaxcala, Puebla, Morelos y el Estado de México, para quienes la crianza y comercialización de animales de consumo es una actividad económica fundamental, ya que suministraban productos a restaurantes.


