El crecimiento de la economía de 3.2% en el tercer trimestre del año, es “bastante bueno”, pero no sostenido, ya que el consumo privado sigue reportando caídas, por lo tanto no se puede hablar de un crecimiento generalizado, afirmó Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero Base.
Quien agregó que los factores que ayudaran al crecimiento del PIB fueron la inversión fija bruta; las exportaciones de equipo de cómputo y las ventas al por mayor, sin embargo esto no significa que sea una recuperación sostenida.
“Entonces qué quiere decir? Pues no puede haber crecimiento económico sin que tengas un crecimiento también del PIB, no puede haber un crecimiento económico sostenido sin un crecimiento del PIB, entonces no podemos decir como que México ya libró, ya ganó la batalla contra el estancamiento económico, todavía es un crecimiento que creemos es coyuntural, y está siendo impulsado por el auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos”.
Destacó que el mercado laboral sigue deteriorado, situación que se complicará ante los cambios que se están aprobando en el ISR, lo que provocará que las empresas no quieran contratar por lo que habría un aumento en la informalidad.
Además de que las familias siguen recurriendo al uso de las tarjetas de crédito, lo cual aclaró, no representa un riesgo para los bancos, sin embargo si refleja que el consumo de las familias está contraído.
“El mercado laboral está deteriorado, la remesa se han perdido poder adquisitivo, mucha gente está muy endeudada, entonces yo creo que va a ser una cuesta de enero distinta, y por otro lado también en enero, enero-febrero creemos que es donde se va a anotar más la depreciación del peso mexicano, y luego viene también con lo del tope de deducibilidad, pues seguramente habrá empresas que vayan a despedir a los empleados, entonces creemos que va a hacer una cuesta de enero difícil”.
Gabriela Siller, destacó que a pesar de que elevaron sus estimaciones de crecimiento económico a 1.9% para este año, la economía mexicana sigue reportando los crecimientos más bajos de las naciones Latinoamericanas.



