La relación fiscal con el gremio automotriz es muy compleja consideró el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) Guillermo Rosales, quien denunció que en los últimos años ha venido creciendo un modus operandi por parte de los auditores del SAT.
Quien explicó que este problema se ha agudizado con los cambios en el Sistema Judicial y en el Código Fiscal de la Federación, dando pie a la corrupción y extorsión.
“Desafortunadamente en los últimos años ha crecido una práctica, un modus operandi de buena parte de los auditores del SAT, que consiste en exacerbar en hacer grande los trabajos de dictaminación de tal suerte que colocan como hecho consumado la amenaza de cuantificar una posible multa; y
todo esto genera el ambiente propicio para la extorsión y la corrupción que está creciendo en las prácticas de auditoría”.
Agregó que la industria automotriz es un gremio “híper regulado” y fiscalizado, por lo que aseguró que el hostigamiento que se recibe por parte de los auditores del SAT resulta injustificado y exacerbado.
“Lamentablemente no somos el único gremio afectado, en mi intercambio de información, de comunicación con otras cámaras y asociaciones en el seno de la Coparmex y del CCE, he recibido retroalimentación en este modus operandi. He pedido que se lleve al más alto escenario esta queja para que se establezcan mecanismos de control a las prácticas de auditoría por parte del SAT”.
Por último Guillermo Rosales, reveló que esta situación se las ha hecho saber a las autoridades de las secretarías de Hacienda y de Economía, y hasta el momento no se ha tenido una respuesta.








