Un símbolo importante de la cultura popular mexicana, caracterizado por llaves y vuelos desde las cuerdas del ring, es la lucha libre, por lo que el director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Santiago Nieto Castillo, anunció que contará con protección jurídica, que permitirá proteger nombres, máscaras, imágenes y marcas de las y los luchadores profesionales, de la piratería y el uso indebido de su identidad.
“Se puede devaluar la marca personal cuando existen productos de baja calidad, que se están comercializando; una máscara o un producto vinculado con la lucha libre y sobre todo, hay un tema de erosión del legado y de la credibilidad de las marcas, esto es algo que se tiene evidentemente que terminar; los productos son productos que finalmente vulneran los derechos de propiedad intelectual, cuando se fabrican sin la licencia de los titulares de los derechos, cuando no tienen los sellos de la autenticidad oficial, cuando se trata de materiales corrientes y acabados deficientes y por supuesto cuando tenemos un problema de comercialización digital de los mismos”.
Lo anterior durante el evento “Más allá del Ring”, en donde llamó al gremio del pancracio mexicano a registrar sus marcas para poder proteger su marca y sus ingresos.
“Con campañas de educación y concientización, con la facilitación del registro de marcas para los luchadores, con asesoría gratuita por parte de IMPI, el fortalecimiento en la aplicación de la ley. Si nos denuncian casos de juguete o casos de violación a los derechos de las y los luchadores; la idea es generar estos procedimientos de infracción y lograr el aseguramiento de toda la industria o los productos piratas.”
Al respecto Martha Guerrero Valencia, directora general de la Asociación Mexicana de la Industria del Juego AC, reconoció que esta industria afectada por la piratería también pone en riesgo a niñas y niños.
“Estos fenómenos no sólo afectan a las empresas, afectan al empleo formal, a la recaudación y lo más grave, ponen en riesgo la seguridad de las niñas y los niños; al introducir productos que no cumplen con estándares de calidad, ni de seguridad, por eso hablar de propiedad industrial, no es un tema técnico ni lejano”.








