Las familias mexicanas seguirán enfrentando un costo de vida elevado y la necesidad de administrar mejor sus recursos, ya que el 85% pronostican que los precios continuarán aumentando hacia el cierre de 2026, mientras que apenas el 1% consideró que comenzarían a bajar, de acuerdo con una encuesta de Research Land, la agencia de investigación de mercados de Grupo UPAX.
Los resultados reflejaron un panorama de incertidumbre económica, en el que las expectativas de mayores costos condicionaron las decisiones de consumo de las familias. En contraste, 14% previó estabilidad, lo que evidenció que una reducción generalizada de los precios prácticamente no figuró entre las expectativas de los encuestados.
La encuesta precisa que los consumidores no necesariamente esperan que los precios bajen, sino que dejen de subir tan rápido.
Al preguntar por el sentimiento predominante respecto a la economía familiar al finalizar el año, el 37% de los encuestados manifestó incertidumbre o preocupación, un 34% expresó optimismo moderado, mientras que el 21% expresó resignación y únicamente el 8% confianza y estabilidad.
Ante la posibilidad de que los precios continuaran aumentando hacia diciembre, el 41% de los participantes planeó aprovechar promociones y compras por volumen, el 34% consideró eliminar gastos no esenciales. En tanto, el 14% contempló sustituir más productos por marcas blancas y el 11% no previó estrategias adicionales.
Con lo anterior, se demuestra que la promoción se ha convertido en la primera herramienta de ajuste del consumidor y recortar gastos no esenciales es la segunda; y solo una de cada 10 personas no contempla ninguna estrategia adicional para cuidar su cartera, destacó la encuesta.
El estudio arrojo que el 44% señaló factores económicos internacionales y 41% políticas económicas internas como motivos principales de que sigan aumentando los precios, mientras que 13% mencionó los costos logísticos y de producción de las empresas. Apenas 2% responsabilizó a la especulación en los puntos de venta.
Por último la encuesta concluyó que esta combinación de respuestas reveló un escenario en el que la posibilidad de una mejoría económica convivió con el temor de que los ingresos resultan insuficientes para mantener el nivel de vida.








