Hoy en día en el país la rueda del consumo se mueve despacio presionando a los comerciantes, proveedores y clientes, y esto debido a los niveles de inflación que siguen presentes desde que el gobierno federal autorizó el incremento del IEPS a inicios de año en ciertos productos.
Afirmó el presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) Cuauhtémoc Rivera quien agregó que hoy el consumo en estos canales de venta se ha contraído, por lo que el ticket a la semana es de 2 mil pesos, o entre 7 mil 500 y 8 mil pesos al mes.
“Ha habido una caída en el consumo de entre el 10 y el 15% dependiendo la región; el número de visitas a la tienda se reduce; hay consumos más precarizados; el tema de la compra a granel, de productos genéricos; la compra por unidad; como compañeros bajo el ingenio mexicano, ante ésta realidad en una bolsita de plástico, abren el pan de caja y te venden dos pedacitos de pan con la que haces un sandwich 2 × 5 pesos, o sea te fraccionan el total de la el paquete”.
Al dar a conocer los resultados de la “Encuesta de Vida Saludable 2026”, el dirigente de los pequeños dueños de tienditas informó que 6 de cada 10 comerciantes viven con estrés o están presionados, debido a los problemas de inseguridad, actos de corrupción por parte de autoridades municipales.
“Por un lado la inseguridad está presente en las comunidades, en muchas comunidades del país están padeciendo inseguridades, extorsiones, presiones, hay preocupación, en la operación comercial, bueno, pues pagar los recibos pagar la luz, ahora el calor, está también pues manejarlas las notas de crédito de los distintos proveedores, y luego nos vamos por último con el tema, ahorita el nivel de gobierno que más está presionando son los municipios, ahorita muchos municipios del país se las están viendo negras, te dejan caer con fuerza cobran más caras las licencia sanitarias, de protección civil, la tramitología, los inspectores se hacen más presentes hay más eventos de corrupción”.
Agregó que en Sinaloa, Baja California Sur, Zacatecas, Tamaulipas, Tabasco, Colima, Guanajuato, Estado de México así como en más alcaldías en la ciudad de México, el nivel de inseguridad para el pequeño comercio ha crecido.
Y ante este escenario de caída en ventas, en consumo, los dueños de las tienditas de barrio, se han visto obligados a tener más tiempo sus cortinas abiertas, con la esperanza de poder vender más.
“Hoy día un pequeño comerciante tiene que trabajar promedio o sí o sí 16 horas y descansar o cerrar 8; 16 horas es una jornada extenuante porque estás hablando 2/3 del día lo tienes que dedicar al trabajo y esperas hasta el último minuto de la noche que puedas, ahí quienes llegan cerca de medianoche ya, pues buscando vender”.
Por todo ello los pequeños comerciantes tienen sembradas sus esperanzas en la época de calor y en la fiesta de fútbol de verano, para que se reactive la economía y el consumo en el país.








