Investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh exploran las propiedades de las semillas de achiote en Cunduacán, Tabasco, para promover su conservación y desarrollar péptidos con beneficios potenciales para la salud humana.
Esto se debe a que la industria farmacéutica ha manifestado un mayor interés por los péptidos, que son biomoléculas con una amplia variedad de funciones biológicas como neurotransmisores, actividad antitrombótica y antihipertensiva, durante los últimos años.
Los frutos del achiote se utilizan para dar sabor y color a los platillos tradicionales y de las semillas se obtiene un colorante, conocido como Bixina, que es empleado como pigmento en las industrias láctea, cosmética y farmacéutica.
La especialista del Laboratorio de Productos Naturales de la Preparatoria Agrícola de la UACh, María Rosa González Tepale, expuso que la intención es aumentar la cadena de valor del achiote –un ingrediente popular en la cocina mexicana– y evitar su desperdicio.








