Dormir menos o presentar cambios en el patrón de sueño no significa necesariamente que exista un trastorno asociado al envejecimiento, diversas alteraciones del sueño en las personas adultas mayores están relacionadas con enfermedades, trastornos de salud mental o hábitos cotidianos
Especialistas del Servicio de Psiquiatría Geriátrica del Instituto Nacional de Geriatría, de la Secretaría de Salud, informaron que la falta de descanso puede favorecer la ansiedad, la depresión y el deterioro cognitivo; al mismo tiempo, padecimientos como la hipertensión y la diabetes también pueden alterar el sueño.



