Según datos revelados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en la primera semana de agosto el ritmo de deportaciones llegó a cerca de 1,500 deportaciones diarias, en Estados Unidos.
Cabe mencionar que desde enero, cuando Donald Trump asumió la presidencia se registró un notorio aumento de arrestos migratorios, incrementándose los últimos meses.
Y es que, el Gobierno de Estados Unidos ha intensificado las operaciones después de que, en julio, se aprobara un aumento de 76 mil millones de dólares para el presupuesto del ICE, destinados a reforzar la capacidad operativa del organismo durante los próximos cuatro años. Dichos fondos forman parte de la más reciente ley de política interna.
Según el ICE, al menos 180 mil 000 personas han sido expulsadas del país desde la llegada de la nueva administración. Manteniendo el ritmo actual, los funcionarios proyectan que las deportaciones podrían superar las 400.000 en el primer año de gobierno del segundo mandato de Donald Trump.



