La depresión posparto en México es un problema de salud pública, ya que genera problemas sociales y familiares, que no está bien diagnosticado y, por ello, es subestimada y desatendida. De ahí que la senadora Olga Sánchez Cordero presentó una iniciativa para atenderla de manera integral, toda vez que en México se estima que entre un 13 y un 15 por ciento de las madres sufren de depresión posparto.
“Desafortunadamente, en nuestro país solo el 64 por ciento de las unidades obstétricas tienen cuidados de salud mental, y de éstas sólo un 37 por ciento cuenta con protocolos para la detección y sólo el 40 por ciento para la debida atención de esta depresión posparto. Entre sus síntomas están la confusión, la culpabilidad, la incapacidad para atender las demandas de las y los recién nacidos. Todo esto agrava la situación”, señaló la senadora de Morena.
En medio de la depresión posparto, dijo, las madres pueden llegar a descuidar su salud, generando problemas colaterales, tanto en el desarrollo físico como emocional de sus bebés, de sus hijos o de la hija, o de las hijas. Y todo esto somete a la madre a niveles de estrés extraordinarios; es un problema muy complejo.
Dicho proyecto de decreto busca adicionar diversas disposiciones a la Ley Federal del Trabajo, a la Ley del Instituto de Seguridad Social, a la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado, a la Ley del Seguro Social en materia de depresión posparto.








