La moda y la alta costura perdieron este lunes a uno de sus iconos italianos más famosos, es decir, Valentino Garavani, conocido también como “El Último Emperador”, que fue también el título del documental estrenado en 2008 sobre su prolífica carrera en las pasarelas.
El deceso ocurrió en la residencia de Roma del diseñador que vistió a divas, figuras de la alta sociedad y estrellas del cine, como Elizabeth Taylor –quien fue su primera clienta famosa-, Audrey Hepburn, Sophia Loren, la princesa Diana de Gales, Julia Roberts y Gwyneth Paltrow. Su talento también lució en la boda de Aristóteles Onasis con Jacqueline Kennedy, quien en 1996 gritó la famosa frase, “Valentino, vive cien años”.

Para Valentino Garavani, sus vestidos no eran un adorno o una declaración de estilo, sino una representación del poder femenino. Aunque diseñó vestidos de novia, de luto y todo tipo de piezas de alta costura, nunca podía faltar el color “Rojo Valentino” en sus colecciones.
De hecho, en su libro titulado “Rojo” y que fue publicado en 2022, escribió esto: “Creo que una mujer vestida de rojo siempre es maravillosa, es la imagen perfecta de una heroína”.
Alcanzando las cimas de la moda, fue el primer italiano en aparecer en las exclusivas pasarelas de alta costura de París. En alguna de ellas, comentó: “Estoy muy feliz. En mi carrera he intentado hacer que todo luzca bello y me alegra que en la actualidad, la moda luce la belleza”.

De esta forma, Valentino se situó junto a Giorgio Armani y Karl Lagerfeld como el último de una generación líder de diseñadores europeos que destacaban la elegancia, el detalle y la belleza, antes de que la moda se transformara en una industria que ve más por el dinero, que por los diseños.
Garavani también fue un apasionado del cine. De joven soñaba con vestir a las “bellas damas de la pantalla grande”, como él las llamaba. Tenía una predilección por Judy Garland en los años 50. Finalmente diseñó el vestido de novia de Elizabeth Taylor y fue la primera opción de numerosas nominadas y ganadores del Oscar, entre ellos Sharon Stone y Penélope Cruz.
Es más, seis actrices subieron al escenario de los premios Oscar vestidas por él, consolidando su vínculo con Hollywood y las alfombras rojas. Algunas de esas estrellas fueron Gwyneth Paltrow, Anne Hathaway y Julia Roberts.

Ese amor por el cine lo llevó a aceptar el rodaje del documental “El último emperador”. Esto fue antes de que se retirara de las pasarelas. En el filme no sólo habló de sus diseños más famosos, sino también de su vida personal al lado de Giancarlo Giammetti y sus perros pugs, a quienes consideraba su familia.
Esto comentó el mismo Valentino sobre su documental tras la presentación por Estados Unidos: “Me gustó la película, fue un éxito. Yo decidí colaborar en todo en la película y en Estados Unidos fue recibida de una manera extraordinaria. Parece pretencioso decirlo de mi parte, pero es la verdad. Son mis momentos de vida con mi personaje, con mis perros, que me encantan, es mi vida cotidiana, mis frases”.
La Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti confirmó que el creador murió serenamente, rodeado del cariño de sus seres queridos. El funeral se realizará el viernes en Roma.


