Este domingo hubo de todo en el Fan Festival del Zócalo. El día arrancó con esa ilusión que nos dejaron los cuatro partidos anteriores de la Selección Mexicana en la máxima fiesta del futbol… y así lo expresaron quienes llegaron al zócalo desde las 2:30 de la mañana:
“El ambiente es bonito. Más que nada, uno viene por el ambiente, pasarla bien… todas las veces que he venido aquí, no ha pesado para nada la madrugada. Estar aquí es una pasión muy grande, se siente la Selección y es una forma de apoyarlos”.

Después hubo muchos instantes de euforia, de adrenalina, de confianza y de esperanza. El corazón de la Ciudad de México se pintó de verde en pocos minutos, pues la convocatoria para ver el duelo contra Inglaterra llamó la atención de familias enteras, de grupos de amigos y de miles de personas que llegaron procedentes de otros estados e inclusive de otros países.
El objetivo era claro: disfrutar al máximo de esta fiesta irrepetible que se extendió por más de tres semanas y que unió a una sociedad que parecía dividida. Aquí esas voces de júbilo:
“El ambiente está padrísimo, venimos de Chiapas y llegamos a las 5 de la mañana, no hemos dormido nada, pero aquí estamos para disfrutar del partido… venimos de Pátzcuaro, Michoacán y solamente venimos a ver la fiesta, yo también quiero volar… el mexicano, por naturaleza es desmadrosa; si no hacemos desmadre, es como si no estuviéramos festejando”.
Y ese fue el ambiente que se mantuvo por horas. Incluso cuando inició el partido entre Noruega y Brasil, mismo que fue ganado por los Haarland y los vikingos, lo que más se notaba en el zócalo era una marea verde con las playeras de la Selección Mexicana.

Sólo la lluvia, que cayó con fuerza poco antes de las tres de la tarde y que encharcó algunos puntos del zócalo por más de una hora, lograron apagar un poco la fiesta. Las playeras verdes se taparon con impermeables de todos los colores y se abrieron varios que otros paraguas, mientras las más de 55 mil personas intentaban refugiarse de la furia de Tlaloc.
Después del agua, siguió la fiesta. La espera para ver el quinto partido de la selección mantenía a todos con una mezcla de nervios y de adrenalina que no era fácil describir con palabras por quienes fueron entrevistados para 88.9 Noticias:
“No hay palabras para describir eso porque todos estamos unidos por primera vez. Hasta ahorita estoy ronco por gritar tanto”.
Y llegó la hora. Después del retraso de una hora por la tormenta eléctrica que se vivió en la capital, llegó el momento de cantar el Himno Nacional Mexicano. Transcurrió el primer tiempo, y los goles de Inglaterra dejaron más frío el ambiente, que la misma tormenta que había azotado unas horas antes. Sin embargo, la esperanza no se apagó.

El segundo tiempo fue una montaña rusa de 56 minutos. Los goles de México se celebraron con trompetas, con bebidas volando por los cielos y una lluvia de espuma blanca que cubrió a todos en la misma alegría.
El final tuvo el resultado que ya conocemos. México quedó fuera del torneo, y aunque hubo tristeza, también hubo agradecimiento por el gran desempeño de Quiñones, Jiménez, el Tala y todos los jugadores de la Selección. Tanto, que hubo quienes decidieron dirigirse al Ángel para celebrar:
“Espero que nos unamos siempre así… vámonos al Ángel. Sí vamos a celebrar, no me importa. Con la actitud positiva, igual que siempre. Se celebraron 2 goles, un partido muy bueno”.
Ya en el camino de salida del Fan Fest, no faltó la música. Las banderas de México siguieron hondeando y hubo quienes entonaron el “Cielito Lindo” porque es mejor cantar para alegrar los corazones.

Así fue la montaña rusa que se vivió este domingo en el zócalo capitalino, con el último duelo de la Selección Mexicana en la Máxima Fiesta del Futbol.








