El Gobierno de Estados Unidos dio a conocer una nueva regla que podría negar la residencia permanente a migrantes legales de bajos ingresos y que tienen acceso a programas de ayuda pública, como asistencia social y vivienda.
La medida entraría en vigor en octubre próximo y facilitaría rechazar más de la mitad de solicitudes de “green card”, bajo los criterios de la Ley de Inmigración de 1982, que permite al gobierno denegar una visa a cualquier persona que pueda convertirse en una “carga pública”.
De esta forma, las autoridades podrán determinar si el solicitante se ha convertido en una “carga pública” al depender principalmente de la asistencia de los fondos públicos para subsistir, lo que también les permitirá cancelar después su estatus migratorio legal.
A decir de Ken Cuccinelli, director interino de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, a través de la nueva regla de carga pública, el Gobierno de Donald Trump está reforzando los ideales de autosuficiencia y responsabilidad personal, con lo que se pretende asegurar que los inmigrantes puedan mantenerse a sí mismos y tener éxito en la Unión Americana.








