Tras casi diez horas de audiencia, un juez de control con sede en Tlalnepantla, Estado de México, dictó prisión preventiva a los seis trabajadores del bar Black Royce presuntamente implicados en la muerte del empresario Íñigo Arenas.
De esta manera, se determinó su legal detención y otorgó la duplicidad de término constitucional a Carlos Daniel ‘N’, Eduardo ‘N’, Ana Karen ‘N’, Aritzi Abril ‘N’, Cecilia Mariana ‘N’ y Ana Karen ‘N’, por lo que su situación legal será determinada el próximo martes, en una nueva audiencia.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), al empresario de 41 años de edad, le habrían sido suministradas drogas que podrían haber limitado su conciencia, lo que produjo que broncoaspirara.
De acuerdo con las indagatorias, Íñigo Arenas, había acudido al Black Royce, en Naucalpan, la madrugada del domingo pasado, luego de salir del centro nocturno República, en Polanco. Al llegar, había permanecido en la planta baja en compañía de cuatro trabajadoras, hasta que fue persuadido para ir al área VIP, donde le fueron cobradas cuatro botellas de 10 mil pesos cada una.
A las 5:47 horas, una de las empleadas del bar alertó que la víctima dijo sentirse mal y ponerse morado, por lo que el personal intentó practicarle primeros auxilios.



