Detección temprana de sordera en recién nacidos, fundamental para mejorar su calidad de vida

El tamiz auditivo neonatal debe realizarse a todas los niños desde el nacimiento para detectar a tiempo eventuales problemas de audición y empezar a tiempo el tratamiento, afirmó el especialista en audiología adscrito al Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Juárez de México, Manuel Estrada.

Consiste en colocar un pequeño audífono en el oído del bebé y registrar su capacidad auditiva a través del análisis de otoemisiones acústicas generadas en la cóclea.

Recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que una persona padece hipoacusia cuando su capacidad auditiva es menor a 25 decibeles.

Explicó que un niño con sordera detectada a tiempo, “que se le coloca un implante coclear de manera temprana, al que se le rehabilita adecuadamente y se lleva a terapia de lenguaje, es un niño que comenzará a desarrollar lenguaje”.

Si comienza a desarrollar lenguaje, continuó, podrá ingresar a una escuela de niñas y niños que escuchan con normalidad y van, por lo tanto, a tener una vida mucho más plena.

La sordera representa uno de los principales problemas al nacimiento y de discapacidad en la población infantil; sobre todo, si la niña o el niño es prematuro, por lo que es muy importante la detección en los primeros tres meses de vida para iniciar tratamiento y evitar en lo posible las limitaciones en el desarrollo integral, principalmente en el lenguaje y el aprendizaje.

Estrada Rivera explicó que el nombre científico de la sordera es hipoacusia y puede presentarse de forma superficial, moderada, severa, profunda y hasta el estado conocido como restos auditivos o, en su variante más extrema, anacusia o cofosis, que es cuando la persona no escucha absolutamente nada.

Las causas de la sordera pueden ser congénitas o hereditarias; asociadas a síndromes o al nacimiento, como la hiperbilirrubinemia o hipoxia; relacionadas con el uso de medicamentos ototóxicos; traumatismos, infecciones virales, exposición a ruido intenso o barotraumas, que son los que se presentan cuando hay una discrepancia entre la presión atmosférica y la del oído medio, lo que puede lastimar la membrana timpánica, explicó.

También están como causas probables de sordera la edad y fenómenos metabólicos ototóxicos endógenos, que se generan cuando hay insuficiencia renal, diabetes o hipertensión arterial.

Añadió que en México existen al menos seis millones de personas que padecen hipoacusia y que es importante distinguir entre la sordera prelocutiva y la sordera poslocutiva; la primera se presenta antes de que la persona desarrolle el lenguaje, y la segunda cuando ya se ha desarrollado.

Para la sordera prelocutiva resulta importante la realización del tamiz auditivo neonatal, porque la detección oportuna permite que los recién nacidos inicien su proceso de rehabilitación en un momento en el que es muy probable que pueda recibir las herramientas necesarias para desarrollarse socialmente con un nivel mínimo de disfuncionalidad, una de las cuales es el implante coclear.

El especialista dijo que el implante coclear es un procedimiento en el que se coloca una cadena de electrodos adentro de la cóclea; una vez que cicatriza, un mes después de la cirugía, se coloca el componente externo, que es una antena y un procesador receptor de sonido, que hace llegar la información hacia el implante coclear. Esto estimula directamente el nervio auditivo y da la sensación de audición.

Aclaró que es necesario que la o el paciente lleve a cabo un proceso de rehabilitación que, junto con estudios previos a la intervención quirúrgica y la terapia de lenguaje, permite desarrollar lenguaje de forma más o menos normal.