
Al menos 33 viviendas, de lámina y madera, quedaron hechas ceniza tras el fuerte incendio que se registró la tarde del pasado 02 de mayo en el Campamento Colector 13, en la colonia Lindavista, de la alcaldía Gustavo A. Madero.
Las autoridades de la demarcación y del Gobierno de la Ciudad de México continúan con la remoción de escombros; mientras tanto, desde este sábado se habilitaron dos albergues para las familias damnificadas: el primero es la Casa de Cultura “Hugo Gutiérrez Vega”, en la colonia Vallejo, y el segundo, a uno metros del asentamiento irregular, en un pequeño templo de lámina, conocida como “La Capilla”.
Sin embargo, para cuidar lo poco que les queda, todos los afectados decidieron quedarse en “La Capilla”, donde se instalaron solo 20 catres que son utilizados por niños, mujeres y adultos mayores.
Yessenia y sus tres pequeños se resguardan del fuerte sol ahí. La comerciante señaló que es la segunda ocasión en 15 años que un cortocircuito en uno de los postes de luz sobrecargados provoca un siniestro de tal magnitud, por lo que implora al gobierno capitalino que se les facilite una vivienda digna en este punto, al que ha habitado toda su vida.
“Yo siento que es el pretexto para sacarnos de aquí, y al final de cuentas llevamos muchos años. Lo que nosotros pedimos es una vivienda digna, un lugar donde podamos tener a nuestros hijos”
“Nos quedamos en la calle, o sea, todo se fue: refri, tele, todo […] Hay mucha gente que trabaja de obrero, en los hospitales alrededor; entonces, como tal, vamos al día”, compartió a 88.9 Noticias.
Cabe mencionar que este asentamiento surgió por los damnificados del terremoto de septiembre de 1985.
Por su parte, Héctor, quien vivía con su madre y padre discapacitado en una casa de menos de 30 metros cuadrados, narró que las llamas se extendieron muy rápido, por lo que él y sus vecinos apenas pudieron salir con sus mascotas.
“Empezaron a gritar mujeres y una señora se desmayó. Les fui ayudarles al agua y pues, bendito sea dios estamos aquí […] Ahora sí que fue de rápido”
“(No salvamos) nada. Solo esto que ve: ropa, toallas y zapatos. El otro albergue no es opción porque nos queda lejos”, apuntó.
La tragedia fue al iniciar el fin de semana por lo que tuvo la oportunidad de cuidar a su padre en el albergue, pero este lunes tendrá que regresar a lavar y cuidar autos para comprar más insumos.
Instalan centro de acopio
A un costado del asentamiento, justo a las afueras del metro Lindavista, se ubica un centro de mando donde se reparte desayuno, comida y cena a los damnificados. Además, la alcaldía habilitó dos unidades médicas y un centro de acopio que estará recibiendo víveres las 24 horas:
“El día de ayer tuvimos la aplicación de vacunas contra el tétanos y contra la hepatitis para la población afectada y los trabajadores, porque continúan las labores para la remoción de escombros”, explicó Jade Peña, directora de Servicio Médico y Equidad Social de la GAM.
“Realmente lo que necesitamos son alimentos enlatados, papel, jabón, todo lo que es primera necesidad […] Algunos vecinos nos han dejado ropa”, agregó Edwin Luna, subdirector de Servicio Médico.
Este 03 de mayo, durante un recorrido por la zona, la jefa de gobierno de la CDMX, Clara Brugada, aseguró que las familias afectadas por el incendio serán incluidas en un programa de vivienda digna. “No están solos; el gobierno los acompañará hasta tener un nuevo hogar”, afirmó.

