Luego de la rosca de Reyes, muchos mexicanos acuden a los gimnasios a intentar bajar esos kilos ganados. Algunos son primerizos, quienes buscan una mejor condición física como propósito de año, mientras que otros retoman la rutina tras desertar por meses.
Es el caso de Ivette, de 30 años, quien dejó de asistir desde septiembre a un gimnasio de cadena en Azcapotzalco. Y es que después de tomar sus vacaciones, prefirió descansar la temporada de Día de Muertos y las fiestas decembrinas, lo que provocó que subiera cerca de tres kilos.
“Sí, podría confirmar que en enero, justo, porque se vienen los propósitos de año nuevo, la gente como que viene es más recurrente”
“La verdad es que sí me gusta mucho hacer ejercicio, ayuda mucho a la mente, entonces realmente vengo a darme un poquito de amor propio también […] Hay veces que dices ‘me da flojera’, pero a veces esa hora la inviertes en el teléfono, viendo la tele; entonces qué mejor que darle un poco de ejercicio a tu cuerpo”, dijo este domingo a 88.9 Noticias.
Si bien la Asociación Nacional de Gimnasios señala que las matrículas suelen aumentar en promedio un 50%, gerentes de estos negocios en el norte de la Ciudad de México, aseguran que esa cifra está muy lejos de la realidad.
Daniel tiene cinco años como entrenador en dicho establecimiento, Active Fitness. Reconoció que las inscripciones solo han subido un 20% respecto a diciembre, debido a que todavía la gente está muy gastada, por lo que en febrero y marzo se presentan mejores cifras.
“Regularmente se menciona eso, pero siento que ahorita, por la cuesta de enero, gastos y toda esa onda, empieza pero moderado, en lo que la gente se acomoda: horarios, pues costos […] Aparte la competencia alrededor, gimnasios que van abriendo también, pues creo que la gente tiene más alternativas para inscribirse”
“Mayormente de ese 20%, (es) gente que está retomando, que ya estaba por acá, y un porcentaje todavía menor a gente, literalmente, nueva, nueva”, explicó.
Las mujeres, entre 25 y 35 años, son quienes más se inscriben por primera vez en esta temporada, con el objetivo de bajar de peso.
Agregó que la clave es ser disciplinados y pacientes, así como elegir un lugar donde trabajen profesionales que siempre estén atentos
“También que sean pacientes en el tema de progresos, porque mucha gente quiere llegar con todo y querer cargar fuerte. Deben ser conscientes de que va de menos a más, y en caso de que no, se les lleva desde cero, desde lo más básico, para que vayan agarrando técnica y la confianza de querer continuar”, subrayó.
Por su parte, Aurelio lleva ocho años como entrenador de un gimnasio de barrio en la colonia Guerrero. También reconoció que la afluencia ha sido solo 15% mayor que a finales de 2025; y aunque hay repuntes los siguientes meses, el “boom” termina pasando las vacaciones de Semana Santa.
En este sentido, hizo un llamado a todos sus colegas a ser más empáticos para mantener la motivación en las y los usuarios, ya que muchos “no llegan por vanidad”, sino por recomendación médica o como catarsis ante el ajetreo de la vida diaria:
“La mayoría de la gente viene con esa finalidad, de venir al gimnasio ya para Semana Santa e ir a la playa. Posteriormente a esas fechas empieza a bajar”
“No todas las personas vienen a un gimnasio porque quieren verse mamados. Hay personas, precisamente, amas de casa, taxistas, que vienen por esparcimiento, o vienen porque el médico les dijo que tienen que hacer actividad física porque son hipertensos, diabéticos o tienen algún otro padecimiento”, enfatizó.
Según los datos más recientes del INEGI, aproximadamente el 20% de la población urbana en México asistía regularmente a algún centro de acondicionamiento físico, lo que incrementa la posibilidad de emergencias médicas en estos espacios.


