El reciente caso de las irregularidades detectadas en el examen de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México es un ejemplo más que retrata a una creciente cultura en la que el éxito comienza a valer más que la verdad.
Fue el mensaje de la Arquidiócesis Primada de México, a través del Semanario “Desde la fe”, y así la iglesia católica reiteró que no es la primera vez que alguien hace trampa para conseguir un beneficio; sin embargo, preocupa que buena parte de la conversación y los contenidos en redes sociales sobre este hecho no giraron en torno a la gravedad del engaño, sino a la eficacia de las herramientas utilizadas o a la posibilidad de burlar los controles.








