La icónica Torre de Pemex en el puerto de Veracruz, entregada en 2019 a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) como parte del plan de descentralización de dependencias federales impulsado por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, fue devuelta a Petróleos Mexicanos tras permanecer sin uso.
El proceso de devolución, iniciado hace un mes, responde a la falta de ocupación del inmueble y a los elevados costos de mantenimiento, de acuerdo con Pablo Robles Barajas, director general de la región Cuenca-Golfo-Centro de Conagua.
“Es un edificio muy bonito, pero muy viejo. Su mantenimiento requiere recursos que no están disponibles”, señaló a la prensa.
Algunas oficinas de Conagua operaron temporalmente en la torre durante el intento de descentralización, pero su deterioro y falta de estacionamiento impidió su ocupación plena.
Actualmente, personal técnico de la petrolera realiza evaluaciones para determinar las acciones necesarias de restauración.



