Estudio de la IBERO revela impacto desigual en mujeres cuidadoras
La carga mental del cuidado no remunerado en México afecta de forma desproporcionada a las mujeres, de acuerdo con una encuesta nacional exploratoria realizada por la Universidad Iberoamericana, que señala que 62% de ellas reporta agotamiento emocional, 63% indica afectaciones en su descanso, 56% presenta insomnio, 70% ha modificado su plan de vida, 73% ha rechazado oportunidades y 71% experimenta malestar emocional.
El estudio, elaborado por el Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos (CECRIGE) y el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE), se basó en una muestra de 680 personas cuidadoras, cuyos resultados se expanden para representar a aproximadamente 63 millones de personas que realizan labores de cuidado en el país.
“La conversación pública sobre el cuidado suele centrarse en cuánto tiempo se dedica a estas tareas, pero rara vez se habla de la responsabilidad mental que implica sostenerlas”, explicó Michelle Gama Leyva, directora del CECRIGE. Añadió que esta carga implica “estar permanentemente pensando en lo que otras personas necesitan”.
La investigación, liderada por Laura Pedraza Pinto, advierte que la gestión mental del cuidado —anticipar necesidades, organizar recursos y coordinar tiempos— es una forma de trabajo poco visible que recae sistemáticamente en las mujeres. Por su parte, la investigadora Celia Arteaga Conde señaló que muchas cuidadoras enfrentan estas responsabilidades con menos redes de apoyo, lo que incrementa la carga emocional.
El análisis también vincula esta problemática con la desigualdad estructural, al señalar que gran parte del bienestar social depende del trabajo doméstico no remunerado, como ha planteado el economista Gerardo Leyva. Los resultados buscan incidir en políticas públicas y en el debate sobre un sistema nacional de cuidados que contemple la dimensión mental de estas labores.








