El exceso en el consumo de bebidas alcohólicas durante 30 años, por enfermedad hepática de origen graso no alcohólica, antecedentes de hepatitis tipo B, por obesidad, inmunodeficiencia y contacto con toxinas son algunos factores de riesgo para desarrollar cáncer de hígado
“El cáncer de hígado hepato-carcinoma que no da síntomas hasta que invadió y ya tiene una complicación en las vías biliares, el paciente se pone amarrillo, pérdida de peso, se llenan de líquido en el abdomen, ya no hay nada que ofrecer, porque ya invadió, no da síntomas”
Así lo dijo, el doctor José Luis Ríos, de la Sociedad Mexicana de Radiología e Imagen y presidente electo del Colegio Mexicano de Radiología e imagen
“El paciente que es diabético, aumento en la cantidad de grasa, en el hígado y eso no quiere decir que es por la dieta, es una alteración metabólica, se tiene que vigilar al paciente, de ahí pasa a fibrosis del hígado y de ahí pasa a cirrosis, se pone amarillo, se llena de líquido el abdomen, le salen varices en el esófago, en el estómago, en la pared abdominal”
El especialistas reitero que ante el antecedente de hepatitis B, o hepatitis C, alguna inmunodeficiencia, hace más de 20 años el paciente recibió una transfusión sanguínea, es recomendable realizar un ultra-sonido de abdomen y análisis de sangre de alfafeto-proteína
“¿Cómo se hace el diagnostico? se puede hacer biopsia de hígado, punción percutánea, guiada por tomografía, paciente sedado y en un fragmento de tejido, se hace un estudio de laboratorio del hepatología, pero ahora con los nuevos equipos tanto de tomografía computada, como de resonancia magnética, ya sean categorizado muy bien las imágenes de estos tumores”








