Con 29 votos a favor y 11 en contra, avanza en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados la nueva reforma judicial, la cual corrige la aprobada en 2024, para aplazar la elección judicial a 2028 y no coincida con las elecciones intermedias de 2027.
El dictamen de la propuesta presidencial plantea que los próximos comicios judiciales se celebren el 1 de junio de 2028, establece la reducción del número de candidaturas por parte de los Comités de Evaluación para simplificar las boletas y crea dos secciones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para reducir rezagos y que el Pleno discuta los asuntos más relevantes.
Sin embargo, la reforma a siete artículos constitucionales contempla que la elección judicial sea concurrente con la consulta de revocación de mandato.
Desde los partidos de oposición, calificaron la nueva reforma judicial como una muestra de que no funciona, además de que no corrige fallas estructurales como los acordeones y la necesidad de la profesionalización, así lo dijo el diputado por el PRI, Alejandro Domínguez.
“Esta reforma judicial o esta corrección de la reforma es el reconocimiento expreso de que la reforma judicial que aprobó la mayoría no funciona en este país, que la reforma judicial, más que beneficios, trajo perjuicios operativos para la elección, para la participación”.
Además, señaló que la corrección de la reforma judicial tampoco aborda la intervención de los partidos políticos y el crimen organizado en la elección judicial.
“Reconocen la reducción de candidaturas, lo excesivo que son las boletas, pero no atacan lo que es fundamental, no atacan los acordeones, no atacan la intervención de los partidos políticos, no atacan la intervención del crimen organizado en las candidaturas”.
Por su parte, la diputada por MC, Claudia Ruiz Massieu, indicó que no se modifica la concurrencia de la elección judicial con otros procesos electorales futuros.
“Qué bueno que ya se reconoce que ese modelo era defectuoso, pero aplazar la elección judicial no va a resolver ninguna de las insuficiencias de fondo: los verdaderos problemas del poder judicial y que tenía esa reforma. Permanece intacta la concurrencia electoral para 2030 y 2033”.



