Saturado, sucio, en malas condiciones mecánicas, ruidoso y lento. Así califican usuarios al transporte público, cuyos traslados son de larga duración por las distancias, lo que les genera cansancio cuando se dirigen a la escuela o centros laborales
“De Atizapán a Cuautitlán, me hago hora y media de camino. Total al día ¿Cuánto? Tres a cuatro, o cinco horas. A veces combi, camión, yo sola gasto como 70, 80 hasta cien pesos. Agarrarme bien para no caer, muy cansada y engentada”
Para la señora Aurora, cuando llueve el trasporte público se escasea y hay riesgos de caída, lo que provoca que se destine mayor tiempo en el traslado
También platicamos con Arturo, es estudiante universitario que debe madrugar diario para trasladarse en transporte público sobre el periférico norte
“De Cuautitlán al Toreo, como hora u hora y media, en las mañanas se llena mucho y me voy parado algo estresado, cansado y la verdad ya con ganas de regresarme, lo tomo a las 5:30. ¿A qué hora te levantas? A las 4, de regreso, sudado, cansado y luego la gente es grosera, te empujan, con tal de salir, los empujones”
Finalmente el señor Juan considero que el transporte público debe mejorar su servicio, sobre todo en trayectos largos, entre el Estado y la Ciudad de México
“De Melchoro Ocampo a Tultitlán, el Municipio de Melchoro Ocampo, una hora aproximadamente, combi es pésimo el servicio que nos dan, ya se van correteando, van manejando mal, los choferes, pésimo servicio. Estresado al trabajo, estresado, apachurrado y aparte de cansado en el trabajo, estresado, de mal humor. Tiempo de estar con mi familia, comer en familia, juntos en familia”
¿Qué opinan los especialistas en salud mental, respecto al desgaste de las personas que viajan en transporte público?
Al respecto habló el doctor José Mendoza Velázquez, psiquiatra del centro de neurociencias del Hospital Ángeles Pedregal
“Tienes que pararte a las 3 de la mañana para llegar a una clase a las 7, lo más probable es que tu capacidad para estudiar no sea la suficiente, misma historia en el trabajo, que esto disminuye la calidad del sueño, los ritmos circadianos, hay menos tiempo para las actividades que te relajan, no hay familia, no hay ejercicio, no hay actividad de ocio, no hay actividades de autocuidado”
De acuerdo con José Mendoza Velázquez, psiquiatra, el desgaste físico y mental asociados a los tiempos prolongados en el transporte público, también provoca la sensación de irritabilidad, la ansiedad, estrés crónico por mucho tiempo, se pueden cubrir síntomas más parecidos a la depresión, falta de ánimo para hacer las cosas, desmotivados
“Desde que vas saliendo, empiezas a tener un estado de hiper- alerta, el cuerpo lo identifica como una situación de riesgo, está sujeto a situaciones como el ruido, la violencia, el tener que viajar parado, ninguna condición de seguridad, termina siendo agotamiento psicológico”
Así el especialista en psiquiatría, reiteró que muchas personas ya no pueden aprovechar el fin de semana porque están muy agotados por los traslados en transporte público
“si ya vas agotado y vas a trabajar, hay una reducción de tu capacidad para cumplir el desempeño en el trabajo o en el estudio, es muy común que la gente coma, incluso en el transporte, ir sentado por tiempos prolongados, los dolores de espalda y cuello”



