Al menos el 12% de menores en México– equivalente a alrededor de 1 millón de niños y niñas de hasta cinco años– viven en desnutrición crónica, una condición que afecta su salud, desarrollo y crecimiento, así lo reveló la maestra en Ciencias de la Salud y académica emérita de la Universidad Iberoamericana, Ana Bertha Pérez-Lizaur.
Durante la presentación de la campaña “Va por mi Cuenta”, que busca dotar de alimentación nutritiva a poblaciones vulnerables de menores, señaló que uno de los principales indicadores de la desnutrición en niñas y niños es la anemia, con la insuficiencia de hierro y otros nutrientes en la sangre.
“En nuestro país tenemos todavía un compromiso muy importante con nuestros niños. Todavía alrededor del 12% de los niños tienen desnutrición crónica, es decir, que no han alcanzado la estatura que deberían de tener y además, cuando no alcanzan la estatura, muy posiblemente también tuviste anemia de niño y la anemia en menores de cinco años no perdona”.
La especialista explicó que la desnutrición se presenta, principalmente, en zonas indígenas con mayor marginación, aunque persiste, también, un problema de sobrepeso y obesidad en los menores mexicanos en entornos urbanos.
De esta forma, en zonas indígenas hasta el 24% de las viviendas se encuentran en desnutrición crónica, lo que significa que 1 de cada 4 menores de edad no acceden a una alimentación adecuada que los nutra correctamente.
“La mala nutrición, por un lado, la desnutrición principalmente en niños en zonas indígenas y por otro lado, el sobrepeso y la obesidad, que uno de cada cuatro de nuestros adolescentes tienen sobrepeso y obesidad y uno de cada tres escolares la tiene”.
En este sentido, la maestra en Ciencias de la Salud hizo énfasis en la necesidad de adoptar el plato del buen comer, con la suficiente proporción de frutas, verduras y cereales para garantizar un estado de nutrición. Además, destacó la importancia de acciones sociales y bancos de alimentos para proveer comida en regiones vulnerables del territorio mexicano.
“También podamos promover la alimentación correcta, es decir, que cada uno de nosotros, en nuestro plato, podamos comer suficiente verdura y fruta y en eso también ayudan mucho los bancos de alimentos a que lleguen a las casas las verduras y frutas”.








