Al acudir a las instalaciones de la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México para dar respuesta al citatorio que le hizo la dependencia, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, entregó un documento en el que le aclara al Ministerio Público federal que no tiene facultades para citarla a declarar ni en calidad de testigo, y en el que enlista todas las inconsistencias en las que incurre la Fiscalía con este procedimiento.
La mandataria estatal aprovechó para criticar que mientras a ella la persiguen las instituciones del gobierno federal por combatir a la delincuencia, a los funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa ligados al narco, solo los invita a dialogar.
“Mientras a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico, los invitan a tener entrevistas amigables”.








