Arranca la venta de la tradicional Rosca de Reyes que elaboran personas recluidas en tres centros penitenciarios de la Ciudad de México.
Hazael Ruíz, subsecretario de Sistema Penitenciario, explicó que las roscas las preparan 20 personas en reclusión, 17 hombres y 3 mujeres, del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, la Penitenciaría y el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla.
El alimento está respaldado por la marca Hazme Valer, Productos Penitenciarios lo que garantiza su calidad e higiene, desde la selección de materias primas, la elaboración y empaquetado.
De acuerdo con el subsecretario, las roscas se venden en una presentación individual a un costo de 35 pesos y la impresión de la etiqueta se realiza en el taller institucional de serigrafía del Reclusorio Norte.
Este tradicional pan se puede adquirir en la tienda institucional, ubicada en la planta baja de José María Izazaga número 29, colonia Centro, hasta el 7 de enero. También se puede encargar en el número 5132-5400, extensiones 1207, 1653, 1654 y 1657.
Esta venta forma parte de una estrategia para capacitar y emplear a los reos, en oficios, servicios, elaboración de artesanías, actividades de autoconsumo y el empleo institucional.
El año pasado se recibieron pedidos para venta de roscas de la oficina de las Naciones Unidas en México, de las comisiones de Derechos Humanos federal y local, del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social y de la Secretaría de Gobierno de la capital.








