El Secretario de la Contraloría General de la Ciudad de México, Juan José Serrano, reconoció haber viajado a Arizona, a presenciar el juego del Super Bowl.
Sin embargo, negó haber pagado las entradas de un evento deportivo como este, donde el costo de cada boleto puede oscilar entre los 120 mil y 520 mil pesos.
En Twitter, el funcionario encargado de combatir la corrupción en la administración local, explicó que los boletos de él y su prometida, fueron un regalo de cumpleaños por parte de un primo que vive en San Diego. Además, los boletos se compraron hace meses y fueron de las últimas filas en el estadio.
También aseguró que los gastos de alimentos, transporte y hospedaje fueron pagados con recursos propios.



