Los espectáculos con delfines y otros mamíferos marinos se terminaron, luego de que el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley General de Vida Silvestre, en las que se establece la prohíbe la utilización de dichas especies para su aprovechamiento extractivo o lucrativo.
“Los animales no son una mercancía, no nacieron para el espectáculo, nuestra riqueza marina no puede estar condenada la cautiverio y mucho menos a la desaparición. Con esta ley se prohíben los espectáculos marinos, estableciendo una excepción para fines científicos y de conservación”.
Afirmó la diputada del PAN, Diana Estefanía Gutiérrez, quien expuso que el 8% de los delfines en cautiverio del mundo se encuentran en México.
Para fines de investigación de mamíferos, la autorización debe ser emitida por una institución académica y contar con un protocolo avalado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Además, también se permite su posesión cuando el objetivo sea la conservación mediante la recuperación y su reintroducción, particularmente especies amenazadas o en peligro de extinción.
Asimismo, las sanciones se endurecen para quienes incumplan con la prohibición y utilicen mamíferos marinos, las cuales abarcan de 200 a 75 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), es decir, más de ocho millones de pesos.
Los propietarios de mamíferos marinos tienen 90 días para entregar un inventario a la Secretaría del Medio Ambiente de Recursos Naturales (Semarnat), donde se acredite el estado de las especies y su procedencia.








