Debido al gran impacto que han tenido las escuelas de tiempo completo, en diversas partes del país, maestros y padres de familia, han comenzado a organizarse para defender el programa y que se le destinen recursos.
Ya que dependiendo la zona geográfica del país donde se encuentre es el beneficio para la comunidad, en las zonas indígenas y rurales, uno de los principales beneficios es que los menores reciben una alimentación que tal vez no recibirían en su casa.
Mientras que en las zonas del norte del país y aquellas con altos niveles de inseguridad, estas escuelas ayudan a que los pequeños estén lejos de los vicios y de aquellos que podrían invitarlos a incurrir en cuestiones delincuenciales.
Para quienes están o han estado en este tipo de escuelas, consideran que reciben una mejor educación y saben más que quienes van a una escuela regular.
“Es bueno tener el tiempo completo, para tener más materias, eso de salir a las 2:30 no ha hecho más inteligentes, porque en otras escuelas lo que vimos, ellos apenas lo van a ver”








